
El PM es una mezcla de pequeñas partículas y gotas líquidas. El PM10 y PM2,5 se refieren a las particulas menores de 10 o 2,5 micrometros de diámetro. Las autoridades de Pekín sustituyeron las mediciones por PM100 en favor del PM10 en el año 1996.
Esta desconfianza generalizada hacia la información gubernamental ha llevado a varias ONG, grupos comerciales y ciudadano comunes a publicar en internet sus propias evaluaciones de la calidad del aire, según informa el rotativo local ‘Global Times’.
Este diario cita a Sun Qingwei, director del departamento de investigación climática y energética de Greenpeace en Pekín, quien afirma que los resultados de las mediciones basadas en el índice PM2,5 son más próximas a la impresión de la población sobre el aire que las tomadas con el índice PM10. “El índice PM2,5 puede mostrar más amenazas para el sistema respiratorio y circulatorio humano que el PM10, debido a su menor tamaño, y puede servir más eficientemente para advertir a la población”.
No obstante, según Sun, el índice PM10 puede resultar más apropiado y valioso para medir la contaminación en grandes áreas, ya que las muestras más pequeñas “no son siempre representativas del conjunto”, según cita ‘Global Times’.
A final de agosto, el Ministerio de Medio Ambiente chino anunció que incluiría las mediciones por PM2,5 en los índices de evaluación de la calidad del aire a nivel nacional tan pronto como fuera posible.