

Las denuncias han causado un amplio debate sobre el uso del patrimonio histórico del país para fines de lucro privado. “Es innegable que el sistema actual de protección del patrimonio histórico tiene muchas lagunas”, afirma Gao Guoxi, profesor del departamento de ciencias sociales de la Universidad Fudan de Shanghái.
Según gao, no es raro ver en China edificios y lugares históricos explotados en pos de las ganancias comerciales; muchos individuos y organizaciones intentan llenarse los bolsillos con ello.
Sin embargo, la sed de terrenos para desarrollo de proyectos parece plantear un peligo aún mayor para la preservación de los bienes culturales e históricos del país. En la ciudad de Hangzhou, en la provincia de Zhejiang, se iniciaron construcciones en una zona que alberga restos de la ciudad imperial de la dinastía Song del Sur (1127-1279) y las obras continuaron durante más de año a pesar de que no cuentan con permiso.
La zona estaba protegida a nivel estatal desde 2001 y estaba incluida en el XI Plan Quinquenal como uno de los bienes históricos más importantes.