

(SPANISH.CHINA.ORG.CN) – La forma en que China trata su patrimonio histórico está siendo puesta en cuestión tras las denuncias sobre uso indebido de algunos lugares de gran valor cultural e histórico.
Varios medios informaron sobre la existencia de un exclusivo club para millonarios dentro de la Sala Jianfu de la Ciudad Prohibida de Pekín, una noticia que causó indignación. Para formar parte del club, se requería una cuota de un millón de yuanes (154 mil dólares).
Sin embargo, el mal uso de los bienes culturales chinos no se acaba en este caso. La antigua residencia de Soong May-ling, esposa de Chiang Kai-shek, líder del Kuomintang, en Nanjing, que estaba listada como lugar de interés histórico y cultural bajo protección estatal en 2001, se ha convertido en un restaurante de lujo que alberga banquetes de boda para las élites.