
Las inscripciones se sitúan al 68,7 por ciento, lo cual supone un incremento del 7 por ciento con respecto al año anterior, y el número de estudiantes registrados para tomar parte en los exámenes de entrada a la universidad han caído en 650.000, lo cual proporciona a los participantes de este año mayores posibilidades de éxito que en años anteriores.