China publicó hoy martes su primer censo nacional de fuentes de contaminación, con datos que demuestran que la descarga de aguas residuales del país totalizó más de 209.000 millones de toneladas y las emisiones de desechos gaseosos superaron los 63,7 billones de metros cúbicos en 2007.
El censo fue dado a conocer por la Oficina de Información del Consejo de Estado (gabinete) en una conferencia de prensa celebrada esta mañana en Beijing.
"El censo de las fuentes contaminantes, realizado por primera vez en el país, es un estudio significativo sobre la situación nacional. Sus operaciones se llevaron a cabo sin contratiempos y sus principales tareas fueron básicamente cumplidas", dijo Zhang Lijun, viceministro de Protección Ambiental, en su encuentro con los medios.
El sondeo eligió cerca de 6 millones de objetivos entre fuentes de polución industriales, agrícolas y residenciales, así como instalaciones de control centralizado de contaminación, recolectando 1.100 millones de datos básicos sobre las fuentes de contaminación.
El censo permitió establecer que las descargas de contaminantes industriales se centran principalmente en un pequeño número de industrias y áreas con prominentes problemas estructurales, indicó Zhang.
Las fuentes agrícolas tienen una notable infuencia sobre el medio ambiente acuático del país, por lo que la prevención y el control de la contaminación de éstas deben ser colocados en la agenda de protección ambiental para así resolver fundamentalmente el problema de la contaminación hídrica, sostuvo el funcionario.
De acuerdo con Zhang, se estableció una base de datos para el censo que incluye la información relacionada con el medio ambiente de los mencionados 6 millones de objetos a escala nacional como herramienta fundamental para la administración y la elaboración de políticas.
El sondeo fue llevado a cabo por más de 570.000 personas durante más de dos años desde que el Consejo de Estado tomara la decisión en 2006 y el gobierno central destinara un total de 737 millones de yuanes (100 millones de dólares) para el proyecto en 2007.
China se enfrenta a un desafío de grandes proporciones en cuanto al deterioro del medio ambiente a causa de su rápido proceso de desarrollo económico. Expertos ambientales han sugerido en repetidas ocasiones la elaboración de estadísticas confiables sobre las fuentes y el grado de polución, calificándolas de "muy necesarias" para la prevención y el control efectivos y prolongados de la contaminación del país. Fin