
"Por fuera es rojo, un color muy importante en la cultura tradicional china, pero por dentro es verde, porque utiliza técnicas respetuosas con el medio ambiente que permiten ahorrar energía", añadió He, también miembro de la Academia de Ingeniería de China.
La Exposición Universal de Shanghai tendrá sus puertas abiertas al público entre el 1 de mayo y el 31 de octubre de este año, y se espera que reciba hasta 70 millones de visitantes de todo el mundo.
Se estima que 400.000 personas visitarán los 140 pabellones de la Expo durante este periodo, pero los organizadores han advertido de que el Pabellón de China sólo puede acoger a cerca de una décima parte del total.
"Por suerte, el pabellón se ha construido como una estructura permanente, así que seguirá abierto al público cuando termine la Expo", indicó Zhong Yanqun, subdirector del comité ejecutivo de la muestra.