
"El Pabellón de China ha atraído la atención de los 1.300 millones de ciudadanos del país, por eso siento que mi trabajo y sudor durante el año pasado han valido la pena", añadió.
El edificio, de 63 metros de altura y en el que domina el color rojo, tiene una estructura de acero cuyo diseño se asemeja a la corona de un emperador. Las plantas situadas a mayor altura son más extensas que las situadas en la base del pabellón, como si se tratara de una pirámide invertida.
Los diseñadores han incluido en sus más de 160.000 metros cuadrados un salón nacional y otro dedicado a las diversas regiones, provincias y municipalidades del país.
El diseño del Pabellón de China fue elegido entre un total de 344 propuestas presentadas por arquitectos chinos que trabajan en todo el mundo.
"El pabellón tiene características tradicionales y modernas", afirmó el diseñador jefe del Pabellón de China, He Jingtang, de 72 años de edad y catedrático del Instituto de Diseño Arquitectónico de la Universidad de Tecnología del Sur de China.