
La construcción del Pabellón de China para la Exposición Universal de Shanghai 2010 terminó ayer lunes con una fiesta de fuegos artificiales, globos de colores, faroles chinos rojos tradicionales, lazos y ensordecedores tañidos de tambores y gongs, para celebrar la ocasión.
Unos 1.000 espectadores, incluidos los diseñadores del edificio, los obreros que han trabajado en su construcción y funcionarios gubernamentales han asistido a la ceremonia, que ha tenido lugar en el exterior de la emblemática construcción, llamada "Corona Oriental" y ubicada en la ribera este del Río Huangpu, en una zona perteneciente al nuevo distrito de Pudong de la urbe shanghainesa.
"Es un día lleno de satisfacción para nosotros", comentó Chen Bifeng, un trabajador de la vecina provincia de Zhejiang, de 34 años, tras la conclusión de las obras del pabellón, que se iniciaron el 28 de diciembre de 2007.