Detectada la presencia de humanos modernos en la meseta de Qinghai-Tíbet hace 21.000 años (foto)

Un reciente estudio genético ha permitido a científicos chinos descubrir que seres humanos modernos se instalaron con éxito en la meseta Qinghai-Tíbet en la etapa final de la era Paleolítica, hace al menos...

Los resultados de una investigación llevada a cabo por un equipo de arqueólogos chinos para determinar la fecha en que los humanos modernos se instalaron en la meseta Qinghai-Tíbet determinan que probablemente lo hicieron al final de la era Paleolítica, hace al menos 21.000 años.

La meseta, con una altitud promedio de 4.000 metros, y conocida como el "Techo del Mundo", está ubicada en el suroeste de China, y es una de las zonas más inhóspitas del mundo para el asentamiento de los seres humanos, debido a sus extremas condiciones, entre las que se cuentan su gélido clima y los bajos niveles de oxígeno.

Zhao Mian, investigadora del Instituto de Zoología de Kunming, subordinado a la Academia de Ciencias de China, comenta que "a través del análisis de herramientas de la era Paleolítica excavadas de la meseta, se ha llegado a considerar la posibilidad de que fuera habitada por seres humanos incluso hace 30.000 años. La drástica caída en las temperaturas que experimentó la tierra en la Ultima Glaciación, ocurrida hace unos 23.000 años, hizo que muchas especies no pudieran adaptarse y desaparecieran. El debate es si los humanos modernos establecidos en la meseta fueron o no capaces de sobrevivir a esas crudas condiciones.”

Desde la perspectiva de los estudios de continuidad genética, los genetistas también han tratado de precisar cuándo se establecieron los humanos modernos en la meseta, determinando la edad de los componentes hallados en los genes de los tibetanos de hoy día. Sobre esto, Zhao comenta que "debido a la escasez de muestras de ADN de tibetanos, especialmente de aquellos que efectivamente habitan en la región autónoma del Tíbet, y a la falta de diferenciación respecto a otros estudios similares llevados a cabo con anterioridad, los expertos no han logrado determinar si la raza tibetana tiene componentes de esos humanos en sus genes".

De la mano de su tutor, Zhang Yaping, director del mencionado instituto, la especialista y 14 de sus colegas, entre ellos un científico alemán, conformaron un equipo de investigación tres años atrás. El grupo recolectó 680 muestras de genoma de la estructura genética de los tibetanos en varias áreas densamente pobladas del Tíbet y las provincias de Qinghai, Gansu, Sichuan y Yunnan. En total, 388 eran del Tíbet.

"Basándonos en el estudio de la variación de su ADN mitocondrial, nuestros resultados confirman que la gran mayoría de los componentes matrilineales tibetanos tienen sus ancestros en inmigrantes epipaleolíticos y neolíticos de lo que hoy es el norte de China. Esto es hace cerca de 10.000 años, lo que coincide con otros estudios realizados anteriormente". En los estudios genéticos, el ADN mitocondrial es una herramienta para rastrear los ancestros a través de las hembras, y ha sido usado al tratar de establecer los orígenes de muchas especies cientos de generaciones atrás.

Otro descubrimiento significativo fue que los investigadores identificaron un nuevo y poco común haplogrupo, el M16. En la genética humana, los haplogrupos pueden ser usados para definir los grupos ancestrales y las poblaciones genéticas de los seres humanos. Zhao comenta sobre esto que "a diferencia de los componentes matrilineales tibetanos heredados de los inmigrantes del norte de China, los M16 se ramificaron directamente de los componentes genéticos de los ancestros de los euroasiáticos modernos. Los M16 tienen una antigüedad de al menos 21.000 años, y su casi exclusiva distribución en poblaciones tibetanas, y su antigüedad, sugieren que los M16 podría representar las reliquias genéticas de los habitantes de la meseta durante la etapa final del Paleolítico".

Por otro lado, los arqueólogos han descubierto huellas humanas tanto dactilares como plantares de la era Paleolítica en las cercanías a Lhasa, ubicada en la parte central de la meseta, y han calculado su edad aproximada entre 20.600 y 21.700 años. Zhao dice que "la edad de las reliquias es similar a la de los M16, lo que en cierto modo respalda los resultados de nuestra investigación", y añade que "creemos que estos resultados ofrecen una respuesta relativamente clara al debate sobre la fecha en la que los humanos modernos se establecieron en la meseta Qinghai-Tíbet".

El artículo de Zhao y su equipo sobre el trabajo será publicado en una de las más destacadas revistas de ciencias del mundo, Proceedings of the National Academy of Sciencies (Anales de la Academia Nacional de Ciencias), de Estados Unidos. Los artículos de la revista son publicados a través de Internet antes de la salida al mercado de la edición impresa, por lo que el texto elaborado por el grupo de investigadores chinos ya puede ser consultado en la página Web de la publicación.

Palabras clave : Detectada la presencia de humanos modernos en la meseta de Qinghai-Tíbet hace 21.000 años

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