El gobierno central de China y la policía de la región autónoma de Mongolia Interior, en el norte del país, están investigando conjuntamente las acusaciones que apuntan a que una compañía minera ha destruido 100 metros de una antigua sección de la Gran Muralla.
La policía en Hohhot, capital regional de Mongolia Interior, estudia estas imputaciones, mientras la Administración Estatal de Patrimonio Cultural de China ha enviado a un equipo para que investigue la zona donde presuntamente trabajadores de la firma minera causaron los desperfectos, dijo hoy miércoles Wang Dafang, director del departamento de patrimonio cultural de la región.
La compañía minera Kekao de Hohhot supuestamente ha perforado dos agujeros en una parte de la Gran Muralla que data de la dinastía Qin (221-207 a.C.) durante sus exploraciones para localizar vetas de oro.
Los orificios, que cubren un área total de 300 metros cuadrados y cinco metros de profundidad, afectan a una sección de la Gran Muralla en una montaña en la aldea de Pogendi, precisó Wang, quien añadió que el daño es "irreparable".
La compañía ignoró cinco órdenes del gobierno regional que exigían la suspensión de estas operaciones vandálicas y continuó con ellas, lamentó el funcionario regional.
La Gran Muralla, incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1987, empezó a ser construida por el emperador Qin (259-210 a.C.), quien unificó China, para evitar las incursiones de las tribus del norte. Posteriormente, otros emperadores reforzaron la construcción, que fue ampliada desde una longitud de 8.852 kilómetros hasta un total de 50.000, incluyendo diversas ramificaciones.
Debido a siglos de erosión, una tercera parte de la Gran Muralla ha resultado destruida, una situación que se ha agravado debido al vandalismo.
Mineros, trabajadores encargados de la construcción de carreteras y residentes locales que recogen materiales de la Gran Muralla han contribuido a la continua destrucción de los 15.000 kilómetros de esta obra arquitectónica de gran valor histórico en la región de Mongolia Interior. Su gran longitud ha sido uno de los factores que ha dificultado su protección, opinó Wang.
El funcionario hizo un llamamiento a hacer mayores esfuerzos para promover un mayor cuidado de la parte de la Gran Muralla que atraviesa la región, considerada por algunos menos bella que otras secciones. "Algunos tramos de la Gran Muralla tienen poca altura y fueron construidos con piedra y tierra, pero tienen el mismo valor", subrayó Wang.
Provocar destrozos en las principales reliquias culturales del país puede ser castigado con una multa de hasta 500.000 yuanes (73.244 dólares) o una condena a prisión de hasta 10 años.
El año pasado, cinco mineros fueron sentenciados a penas de cárcel de entre uno y tres años en Mongolia Interior por haber causado desperfectos en una sección que data de la dinastía Ming (1368-1644) mientras utilizaban maquinaria pesada. Hasta la fecha, son los únicos condenados a prisión por el delito de dañar el patrimonio cultural del país. Fin