Xinjiang ha sido siempre una región donde coexisten varias religiones, en que actualmente las principales son el isla- mismo, el budismo, el protestantismo, el catolicismo y el taoís- mo. El gobierno chino aplica la política de libertad de creencia religiosa. En Xinjiang se ejecuta en toda la línea esta política, se protege la libertad y el derecho a la creencia religiosa de los ciudadanos, se garantizan los derechos e intereses legítimos de los círculos religiosos y se fomenta el desarrollo sano y ordenado de la causa religiosa.
La libertad de creencia religiosa es un derecho básico otorgado a los ciudadanos por la Constitución de la República Popular China, la cual establece: “Los ciudadanos de la República Popular China tienen libertad de creencia religiosa... Ningún órgano estatal, organización social o individuo tiene potestad alguna para obligar a los ciudadanos a profesar o no alguna religión. No se permite la discriminación de los ciuda- danos religiosos ni de los laicos… El Estado protege las activi- dades religiosas normales”. El Reglamento sobre Asuntos Religiosos promulgado por el Consejo de Estado estipula: “Los ciudadanos tienen libertad de creencia religiosa. Ninguna organización o individuo tiene la potestad para obligar a los ciudadanos a creer o no en las religiones, no se permite discri- minar a los ciudadanos creyentes ni a los laicos. Los creyentes y los laicos, así como aquellos que profesen diferentes religiones deben respetarse mutuamente y tratarse de modo armonioso”. Las demás leyes y reglamentos incluyen estipulaciones concre- tas sobre la garantía de la libertad de creencia religiosa de los ciudadanos. El Estado enfatiza en la igualdad de todos ante la ley, los ciudadanos tienen libertad de creencia religiosa y también tiene libertad de no creer en la religión. Los derechos a la libertad de creencia religiosa de los ciudadanos deben corresponderse con las obligaciones respectivas. Quien viole los derechos de los ciudadanos a la creencia religiosa deberá enfrentar las responsabilidades jurídicas. Aquella persona, creyente o no, que infrinja las estipulaciones de la ley, deberá enfrentar también las responsabilidades jurídicas.
En Xinjiang, el pueblo de todas las etnias goza de plenos derechos a la libertad de creencia religiosa. Creer o no en la religión es una opción libre de los ciudadanos, amparada por la ley. Ningún órgano, organización o individuo tiene potestad alguna para inmiscuirse en el tema. En 2008 funcionaban en toda la región autónoma unos 24.800 locales de actividad religiosa, entre ellos mezquitas, iglesias, templos budistas, templos taoístas; más de 29.000 individuos de función religiosa; 91 organizaciones religiosas y dos centros docentes superiores religiosos. Desde la década del 80 del siglo pasado, más de 50.000 personas han participado en las actividades de peregrinación en Arabia Saudita, cifra que se ha mantenido en los últimos años en alrededor de 2.700 personas anuales. En 2008, más de 1.800 personalidades de círculos religiosos de Xinjiang ocupaban cargos en las asambleas populares y los comités de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino a distintas instancias, participando activamente, en representación de las masas creyentes, en los asuntos políticos y ejerciendo la supervisión sobre la ejecución de políticas acerca de la libertad de creencia religiosa por parte del Gobierno.
El Estado administra los asuntos religiosos conforme a lo establecido en las leyes y protege de acuerdo con la ley las organizaciones religiosas y los locales de actividad religiosa y los derechos e intereses legítimos de los ciudadanos que profesan la religión. Desde hace muchos años, el Consejo de Estado ha promulgado el Reglamento sobre los Asuntos Religiosos, la Asamblea Popular de la Región Autónoma Uigur de Xinjiang ha dado a conocer el Reglamento de la Región Autónoma Uigur de Xinjiang sobre la Administración de los Asuntos Religiosos y el Gobierno Popular de la Región Autónoma Uigur de Xinjiang ha elaborado tres documentos gubernamentales al respecto: Reglas Provisionales de la Región Autónoma Uigur de Xinjiang sobre la Administración de los Locales de Actividad Religiosa, Estipulaciones Provisio- nales de la Región Autónoma Uigur de Xinjiang sobre la Administración del Personal de Funciones Religiosas y Estipulaciones Provisionales de la Región Autónoma Uigur de Xinjiang sobre la Administración de las Actividades Religiosas. Estos reglamentos y estipulaciones jurídicos ratifican las libertades y derechos de los ciudadanos respecto a la creencia religiosa. El Estado protege conforme a la ley las actividades religiosas normales, las organizaciones religiosas, los locales de actividad religiosa y los derechos e intereses legítimos de los ciudadanos que profesan la religión, en tanto las organiza- ciones religiosas, los locales de actividad religiosa y los cre- yentes deben observar la Constitución, las leyes, los reglamentos jurídicos y las estipulaciones, así como salvaguardar la unifi- cación nacional, la unión de las etnias y la estabilidad social. Ninguna organización o individuo tiene la potestad para realizar, aprovechándose de la religión, actividades dirigidas a subvertir el orden social, causar daños a los ciudadanos, obstaculizar el régimen educativo estatal, perjudicar los intereses estatales, los intereses públicos de la sociedad y los derechos e intereses legítimos de los ciudadanos, ni intervenir en la aplicación de las funciones estatales como el ejercicio de poderes estatales y la justicia, que constituyen principios básicos de la nación.
La región autónoma uigur de Xinjiang, basándose en las leyes, reglamentos jurídicos y estipulaciones concernientes, pro- tege todas las actividades religiosas normales realizadas dentro de los locales de actividad religiosa, así como las realizadas en las casas de los creyentes conforme a sus costumbres religio- sas. La reverencia ante figuras de Buda, la recitación de sutras, la quema de inciensos, el oficio religioso, el rezo, las explica- ciones sobre cánones, la divulgación misionera, el canto de misas, el bautismo, la tonsura, el ramadán, las fiestas religiosas, la Extrema Unción, la memorización, etc., son realizados por las organizaciones religiosas y los creyentes y protegidos por la ley. Conforme a la ley se prohíbe la intervención de cualquier religión en actividades como el ejercicio de poderes estatales, la justicia, la enseñanza, el matrimonio y los pleitos civiles.
En Xinjiang, la causa religiosa se desarrolla de manera normal y ordenada. En la actualidad se han distribuido El Corán, el Sahih al-Bukhari, Notas para El Corán, Textos Selectos de Wa’z y otros clásicos religiosos en uigur, han (chino), kazako, kirguiz y otras lenguas, libros religiosos, la serie Colección nueva de discursos Wa’z bilingüe han (chino)-uigur, la revista Musulmán de China, con una tirada superior al millón de ejemplares. Gran cantidad de mezquitas de Xinjiang han sido incluidas en la lista de Entidades de Protección de Reliquias a niveles nacional, regional y de distrito. En 1999, el Gobierno Central transfirió 7.600.000 yuanes para la restauración de la gran mezquita Yanghang en Ürümqi, la mezquita Baitula en Yining, la gran mezquita Gamay en Hotan. La mezquita Aitigar y la tumba Xiangfei (Apak y Zhuomazha) en Kaxgar y la torre Sugong en Turpan han sido reparadas con fondos guberna- mentales. Sólo en 2008, el Estado asignó 33 millones de yuanes para el mantenimiento de la mezquita Aitigar y la tumba Xiangfei.
Actualmente, la mayoría de los miembros de 10 minorías étnicas de Xinjiang profesan el islamismo, con una población de 11.300.000 individuos. El número de mezquitas pasó de poco más de dos mil a las actuales 24.300, el personal con fun- ción religiosa aumentó de tres mil a 28 mil. Desde su fundación, el Instituto de Escritura Religiosa Islámica de Xinjiang dicta clases en uigur y lenguas de otras minorías étnicas, ha preparado y formado 489 imanes, hatipu o docentes de escuelas religiosas y ahora tiene 161 estudiantes en curso. De 2001 a 2008, la Escuela de Escrituras Islámicas de Xinjiang capacitó a más de 20.000 personas-veces en funciones religiosas. Las escuelas islá- micas, cursos de escritura y cursillos de personalidades religiosas patrocinados por la Asociación Islámica de las prefecturas, prefecturas autónomas y municipios capacitaron a 3.133 talipus, de los cuales 1.518 se han graduado y 803 desempeñan cargos religiosos. Desde 2001, con el objetivo de preparar y formar personas de función religiosa islámica de alto nivel, Xinjiang seleccionó a 47 personas para viajar a Egipto, Pakistán y otros países islámicos a participar en cursos de perfeccionamiento en las casas de enseñanza islámica superior.
A través de la historia, en Xinjiang ocurrieron numerosos choques entre distintas religiones y entre las distintas sectas de un mismo credo. A mediados del siglo X, la dinastía Calan del islamismo y el reino Rutian, seguidor del budismo, mantu- vieron una guerra religiosa que se prolongó por más de 40 años. Durante varios centenares de años en la dinastía Ming, en el seno de la religión islámica tuvieron lugar disputas y choques. Estas guerras entre religiones y enfrentamientos y disputas en el seno de las religiones afectaron seriamente la unidad de las distintas religiones y entre las sectas de una misma religión, así como la armonía y la estabilidad sociales. Desde la fundación de la Nueva China, la aplicación de la política de libertad de creencia y la administración de los asuntos religiosos basada en la ley han fomentado el trato armonioso entre las diversas religiones; los ciudadanos creyentes y los laicos, así como los creyentes de distintas religiones se respetan y se entienden mutuamente. Las masas populares de todas las etnias no han tenido contradicciones y choques debidos a la diferencia de creencia religiosa o a la diferencia de sectas religiosas.