
Chen Shui-bian, antiguo líder de Taiwán, del Partido Progresivo Democrático con objetivo independista, fue puesto en custodia de la policía el martes por la tarde, según anunció CNN, la red de noticias americana.
Anteriormente en el día, Chen fue interrogado sobre escándalos de corrupción del que es acusado en la oficina del fiscal local. Chen, con las manos esposadas, fue traído al tribunal del distrito de Taipei, el cual determinará si detenerle o no de manera oficial.
Según un informe por la Prensa Asociada, Chen, quien ha negado cualquier maldad, es un defensor apasionado de separar a la isla de Taiwán de China.
Frente a un grupo de sus partidarios en las afueras de la oficina del fiscal, Chen cantó “Larga vida a la independencia de Taiwán,” leyó el informe de la Prensa Asociada.
Chen Shui-bian, sus familiares y protegidos han sido el objeto de una investigación de seis meses sobre escándalos donde blanquearon dinero y usaron el “fondo de liderazgo especial” de manera ilegal durante sus ocho años en poder, desde el 2000 al 2008.
Dos de los altos consejeros de Chen ya han sido detenidos.
Seis horas más tarde, Chen, un abogado de 58 años y el líder de la isla desde el 2000 al 2008, abandonó la oficina del fiscal del Tribunal Supremo en esposas, con unos 300 oficiales vigilando la zona para asegurar la seguridad.
Investigaciones sobre los asuntos de Chen, su familia y ayudantes han dañado la imagen del Partido Progresivo Democrático. Chen y su esposa, también una sospechosa en el caso actual, abandonaron el partido en agosto.
