Las autoridades de tránsito y la policía de la cuarta mayor ciudad de China, Chongqing, tomaron hoy medidas enérgicas contra los taxis no autorizados, que fueron una de las causas de una rara huelga realizada por conductores autorizados la semana pasada.
"Los conductores ilegales serán multados con entre 30.000 yuanes (cerca de 4.412 dólares USA) y 100.000 yuanes y sus ingresos ilegales serán confiscados", dijo un vocero de los Cuerpos Judiciales Administrativos de Tránsito de Chongqing.
Los taxis no autorizados en centros de transporte serán el foco de las acciones, dijo. El funcionario admitió que es difícil para el personal encargado de aplicar la ley identificar a los taxis ilegales porque en su mayoría son autos privados sin señales visibles de que funcionen como taxis.
Los taxistas autorizados realizaron el lunes y martes una huelga extraordinaria para protestar por varios problemas, incluidos los suministros insuficientes de gas natural comprimido (CNG), con el que funciona la mayoría de los taxis de la ciudad, competencia de taxis no autorizados, multas elevadas a violaciones de tránsito y la división injusta de tarifas entre los conductores y las compañías.
La huelga desembocó en violencia cuando algunos huelguistas se reunieron en calles de negocios para impedir que los taxistas trabajaran y para sacar a los conductores de sus taxis.
El gobierno de la ciudad prometió reducir las cuotas que los conductores pagan a sus compañías, incrementar los suministros de CNG e intensificar los esfuerzos para acabar con los taxis no autorizados. Fin