China lanzará hoy su tercera nave espacial tripulada, la Shenzhou VII, desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, ubicado en el noroeste de China, informó hoy miércoles un portavoz del programa espacial tripulado de China.
La ventana de lanzamiento ha sido fijada entre las 21:07 y las 22:27 horas (13:07-14:27GMT), según el portavoz de la misión, Wang Zhaoyao.
Una de las principales tareas de la misión será la actividad extravehicular, conocida también como caminata espacial, y que constituirá la primera de su tipo que han intentado llevar a cabo los astronautas chinos en la historia del programa espacial del país asiático, aseguró Wang.
Otros objetivos incluyen el lanzamiento de un pequeño satélite de monitoreo y la realización de ensayos para la transmisión de datos de satélites, explicó Wang, también subdirector de la oficina del programa espacial tripulado de China.
La nave espacial Shenzhou VII, con tres taikonautas a bordo, será lanzada por el cohete portador Gran Marcha II-F, y luego se pondrá en órbita a 343 kilómetros de altitud.
Dos taikonautas entrarán en el módulo orbital, donde se pondrán los trajes espaciales y se preparán para las actividades extravehiculares. Un astronauta vestirá el traje Feitian, de fabricación china, y otro llevará un traje ruso Orlan.
"Uno de los taikonautas saldrá de la cabina y llevará de vuelta las muestras recogidas fuera del módulo", informó Wang.
"Después de completar la caminata espacial, la aeronave lanzará un pequeño satélite de monitoreo. También se llevará a cabo una prueba de transmisión de datos del satélite Tianlian I", explicó.
Está previsto que la Shenzhou VII aterrice a su vuelta en la zona central de la región autónoma de Mongolia Interior, en el norte de China, agregó el responsable.
En comparación con las dos misiones espaciales tripuladas anteriores, el viaje de la Shenzhou VII tendrá que hacer frente a dificultades técnicas sin precedentes.
"Las actividades extravehiculares representan un gran salto para el programa espacial tripulado chino", indicó el portavoz. El país asiático ha llevado a cabo una serie de avances técnicos para esta misión, como el estudio y el desarrollo de una esclusa de aire y un traje diseñado para la caminata espacial.
Chen Shanguang, comandante en jefe del sistema de formación de astronautas, explicó a Xinhua que el traje especial fabricado por China cuesta 30 millones de yuanes (4,4 millones de dólares) y que se adapta a los astronautas de entre 160 y 180 centímetros de alto.
Esta indumentaria, que es la más complicada, avanzada y cara del mundo, cuenta con una atmósfera presurizada instalada y con sistemas de control del oxígeno y de la temperatura, que pueden ser manejados por los taikonautas mismos. Además, no sólo sirve para protegerles de la radiación, los micrometeoroides y otras partículas dañinas en el espacio, sino que también les permite comunicarse entre ellos.
China tardó menos de cuatro años en desarrollar el traje, y tanto su diseño como su fabricación se efectuaron de forma independiente por ingenieros chinos.
"El proceso de las actividades extravehiculares no se puede simular completamente en la Tierra, mientras que algunos de los productos recién desarrollados serán puestos a prueba en vuelo por primera vez", afirmó Wang.
Durante la misión, los taikonautas tendrán que montar y probar los trajes espaciales, despresurizar y presurizar de nuevo la cabina, salir y entrar de nuevo en el módulo orbital.
"La habilidad y destreza de los taikonautas y la calidad de sus operaciones determinarán directamente el resultado de la misión", manifestó Wang.
A fin de garantizar la monitorización a tiempo completo durante la caminata espacial, China ha añadido más bases de observación terrestres y ha movilizado a nueve barcos de rastreo y 30 aviones. "El número de sistemas involucrados en la misión no tiene precedentes", precisó Wang.
La tripulación de la aeronave ha terminado su último entrenamiento, además de la revisión final de la nave y el cohete portador, mientras que ya se ha completado el sistema terrestre de observación y control.
Los miembros de la tripulación participararon esta tarde en una rueda de prensa en el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan.
En 2003, China se convirtió en el tercer país, después de EEUU y Rusia, en enviar a un hombre al espacio. Dos años más tarde, China llevó a cabo con éxito su segunda misión espacial tripulada, en aquella ocasión con dos astronautas a bordo de la nave.