El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Liu Jianchao, rechazó hoy miércoles los comentarios del presidente estadounidense George W. Bush sobre la libertad religiosa en China, y pidió a EEUU considerar la situación religiosa de China con una actitud justa y objetiva.
"China es un Estado de Derecho. El gobierno chino protege la libertad de creencia religiosa de sus ciudadanos de acuerdo a la ley, y los ciudadanos gozan de una plena libertad de creencia religiosa protegida por la ley", dijo el portavoz.
Bush declaró el lunes en un acto de conmemoración del décimo aniversario de la Ley de Libertad Religiosa Internacional que "Estados Unidos estará con aquellos que quieran luchar por su libertad religiosa en China".
"Lo que cabe destacar es que todas las personas son iguales ante las leyes. Las palabras o hechos de cualquier persona no pueden violar la ley del país ni amenazar la seguridad del Estado y la estabilidad social", comentó Liu.
"Pedimos a los Estados Unidos abandonar el prejuicio y ver la situación religiosa de China con una actitud justa y objetiva, y dejar de interferir en los asuntos internos de China con el pretexto de asuntos pertinentes", dijo el portavoz. Fin