El Buró Regional de Estadísticas del Tíbet ha publicado el resultado de los censos en la región, que demuestran que el grupo étnico de los tibetanos comprende el 92,6 por ciento de la población, mientras que la población Han no ha excedido el 6 por ciento desde el año 1959.
Los datos y cifras dados a conocer por esta oficina, junto con otros documentos, refutan las afirmaciones del Dalai Lama, donde señala que los tibetanos están volviéndose una minoría en su pueblo natal.
En ese informe se destaca que en 1951 la población del Tíbet era de 1,14 millones de personas, mientras que a finales de 2007 la población del Tíbet sumó 2,84 millones de habitantes, lo que significa un incremento interanual de 31.500 personas. Entre los residentes permanentes, más de 2,5 millones, o el 95,3 por ciento, son tibetanos.
La política de planificación familiar de China, que limita a la mayoría de las parejas urbanas a tener un niño y a las familias rurales a no más de dos, y que fue adoptada desde finales de la década de los años setenta del siglo pasado, no es obligatoria para los tibetanos. En consecuencia, la tasa de nacimiento y la tasa de crecimiento natural en el Tíbet han estado sobre el nivel medio nacional desde el año 1970.
Se da a conocer además que las epidemias, incluyendo la viruela, el cólera y la escarlatina, que fueron rampantes en la región, actualmente están bajo control, mientras que el índice de mortalidad de mujeres embarazadas ha decrecido del 5 por ciento en 1959 al actual 0,399 por ciento, y el índice de mortalidad infantil se ha reducido desde el 45 por ciento hasta el 0,31 por ciento.
También se señala que la esperanza de vida de los tibetanos llega a 67 años de edad, que casi duplica la cifra de 1950. De hecho la mujer de mayor edad en la región, Amai Cering, celebró recientemente su cumpleaños número 117 el pasado mes de marzo.
Además, el promedio de ingresos de la población urbana en el Tíbet alcanzó los 11.131 yuanes (1.590 dólares) el año pasado, un alza del 24,5 por ciento. El ingreso neto per cápita de los campesinos y pastores se situó en los 2.788 yuanes, un incremento del 14,5 por ciento. El gobierno central hará que la cifra alcance a los 3.820 yuanes antes del año 2010, nivel aproximado al promedio nacional para el campesinado.
Se indica en este reporte que en 2007, el producto interno bruto (PIB) regional sumó más de 34.200 millones de yuanes, con un aumento del 14 por ciento, lo que supone casi 12.100 yuanes per cápita.
Antes de 1951 en la región, menos del 2 por ciento de los niños tibetanos se habían matriculado en escuelas y el índice de analfabetismo para los jóvenes y adultos de edad mediana era de 95 por ciento.
Con la actual política de educación en el Tíbet, se permite a los estudiantes urbanos recibir la enseñanza gratuita obligatoria de nueve años y el índice de analfabetismo ha caído al 4,8 por ciento para jóvenes y adultos de edad mediana, mientras que el índice para toda la población registra menos del 30 por ciento.