En medio de la creciente presión generada por el aumento en los precios domésticos, las autoridades centrales chinas manifestaron ayer que pondrán a los peligros de sobrecalentamiento y a los riesgos de inflación como principales metas de macrocontrol el próximo año.
Los esfuerzos estarán destinados a impedir que la economía nacional se sobrecaliente y al mismo tiempo evitar el desarrollo de la inflación real ante las actuales alzas de precios, se informó en una conferencia del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh).
La conferencia estuvo presidida por Hu Jintao, secretario general del Comité Central del PCCh. Una conferencia del Buró Político fue sostenida en julio de este año sobre asuntos económicos vigentes en ese momento, en la cual se establecióimpedir el sobrecalentamiento de la economía como la principal meta de macrocontrol.
La nueva meta tiene lugar en respuesta al aumento de los precios en el segundo semestre del año.
El informe de política monetaria publicado más recientemente por el banco central indicó que el crecimiento excesivo de la inversión, el superávit comercial y el crédito crecientes siguen siendo los principales problemas de la economía china.
"China se sigue enfrentando a una severa situación de liquidez", expresó. La inversión del país en activos fijos urbanos creció un 26,9% en los primeros diez meses, un 0,1% más que el índice de crecimiento del mismo periodo del año pasado y 0,5 puntos porcentuales por encima de la cifra de enero-septiembre, indicó el Buró Nacional de Estadísticas (BNE).
La reserva de divisas de China alcanzó los 1,43 billones de dólares USA para finales de septiembre, manifestó el banco central del país.
Junto con los persistentes problemas de liquidez, el país también se enfrenta a las preocupaciones sobre la inflación porque el índice de precios al consumidor (IPC), un importante indicador de la inflación, se recuperó para llegar a una altura del 6,5%, la misma altura récord alcanzada en agosto y muy por encima del nivel de alarma del tres por ciento establecido por el gobierno.
En una ponencia presentada la semana pasada en la Universidad Tsinghua, el principal estadístico de China, Xie Fuzhan, pronosticó que el IPC del país aumentará un 4,5% hasta alcanzar el 4,6% durante todo el año actual, lo cual significará una inflación moderada y tolerable.
Xie destacó que aparte de los crecientes precios en los alimentos, los aumentos del precio mundial del petróleo crudo impulsaron los incrementos de precios de productos industriales. Asimismo, los aumentos de precios de metales no ferrosos y minerales de hierro también contribuyeron al incremento del IPC.
El especialista advirtió que los aumentos sustanciales de precios de bienes raíces y de acciones se traducirán en riesgos mayores para el crecimiento económico a largo plazo.
La conferencia sobre economía celebrada ayer también subrayó que la demanda doméstica continuará ampliándose para convertir al consumo en la fuerza motriz más poderosa de la economía nacional.
Las autoridades centrales alcanzarán mayores logros en la mejora del nivel de vida de la población común el próximo año y en particular en la mejora de las vidas de la población de bajos ingresos, se indicó en la conferencia.
"Es muy importante que el gobierno desempeñe un buen papel en el control macroeconómico del próximo año ", expresó Hu Jintao en una reunión con miembros de partidos no comunistas días antes para escuchar sus sugerencias sobre el trabajo económico del próximo año.